Junio 2026
-2.49%La cartera cerró junio en -2.49%, en línea con el conjunto del mercado de Darwins (índice INDX: -2.43%) y en un mes dominado por un giro restrictivo de la Reserva Federal que reordenó todos los mercados que operamos. En el año, la cartera queda prácticamente plana (~-0.5% YTD). Contexto de benchmarks: S&P 500 -1.1%, oro -11.8%.
El mes en tres actos
Acto 1 — El dato de empleo (5 de junio). EE.UU. creó 172,000 empleos contra 85,000 esperados. El mercado repricó de golpe las expectativas de tipos: de esperar recortes a descontar un 50% de probabilidad de subida para noviembre. El dólar se fortaleció y el oro cayó -3.3% ese mismo día, perforando su nivel más bajo del año.
Acto 2 — La doble sesión de bancos centrales (16-17 de junio). El Banco de Japón subió tipos el día 16; la Fed, en la primera reunión de Kevin Warsh como presidente, mantuvo los tipos en 3.50-3.75% pero con un mensaje inequívocamente restrictivo: el dot plot pasó de proyectar recortes a proyectar una subida en 2026 (mediana del 3.8% a fin de año y previsión de inflación PCE elevada al 3.6%). El USDJPY escaló a 161.8, su máximo desde 2024.
Acto 3 — La distensión con Irán (18 de junio). El acuerdo EE.UU.-Irán reabrió el estrecho de Ormuz: el petróleo se desplomó de ~$92 a ~$70 al evaporarse la prima geopolítica, y el Nikkei encadenó ocho sesiones alcistas hasta máximos históricos (+5% en el mes). El tech americano, en cambio, sufrió el desarme de posiciones en las Magnificent 7 —preocupaciones sobre el capex de IA y la Fed restrictiva— con su primera racha de cuatro días de caídas desde febrero, rebotando recién el día 29.
El evento del mes: el oro sin red
Sin recortes de tipos a la vista y con el dólar fuerte, el activo que no paga rendimiento perdió su atractivo: el oro cayó por cuarta semana consecutiva, perforó los $4,000 a mitad de la última semana y borró toda su ganancia de 2026, con mínimo el 24 de junio. Cada sistema de la cartera vivió este evento según su naturaleza:
- NSML (+1.00%) — tendencia en futuros. Se posicionó corto en oro y capturó la caída; eso compensó un Nasdaq lateral hostil para sus posiciones en índices. Uno de los dos sistemas en positivo.
- PIP (+0.51%) — rupturas multi-activo. Sus mejores frentes fueron el oro (donde las rupturas bajistas seguían adelante) y el Nikkei en pleno rally post-acuerdo. El DAX, sin tendencia clara, fue su lastre del mes.
- SIP (-2.64%) — retrocesos multi-activo. Su libro funcionó con normalidad en 26 de 27 activos (divisas e índices mayormente en verde); la pérdida se concentró en el oro, donde los retrocesos que compraba no encontraban rebote en un mercado empujado por un cambio macro de fondo.
- VXNP (-2.28%) — reversión en sesión asiática. Mismo diagnóstico: sus divisas rindieron con precisión (más del 60% de acierto en EURUSD y GBPUSD), pero el oro en tendencia violenta es el entorno contrario a su premisa de mercado en calma.
- EUNI (-3.51%) — rotación de ETFs con entradas selectivas y escalonadas. Su pata defensiva (oro) era precisamente el activo en caída libre, y su pata de crecimiento (QQQ) quedó atrapada en el desarme del tech. Cuando el refugio es el riesgo, la rotación no tiene dónde esconderse; sus entradas escalonadas amortiguaron parte del golpe.
- YXMD (-6.93%) — swing estructural en ETFs con ejecución directa. Fue el más castigado del mes: su exposición inmediata a los movimientos estructurales, que en tendencias limpias es su ventaja, lo dejó de frente ante un QQQ sin dirección y un oro en corrección profunda. Un mes fuera de su régimen, no un fallo de su lógica.
- MRDW (-3.77%) — largos en tecnológicas. El desarme de las Magnificent 7 fue exactamente su anti-régimen: rupturas alcistas que se revertían una tras otra. Solo META cerró su mes en positivo; el rebote del 29 de junio llegó demasiado tarde.
Síntesis del portfolio
Junio deja la foto completa de cómo está construida la cartera: siete sistemas con lógicas independientes respondiendo al mismo evento de maneras opuestas — la tendencia capturó la caída del oro en corto, las rupturas la aprovecharon por el lado bajista, y la reversión y los largos de ETFs la sufrieron de frente. Esa mezcla es deliberada: la correlación media entre sistemas es baja (~0.19), y meses como este muestran el porqué — ninguna filosofía funciona en todos los regímenes, y ninguna pérdida individual domina el resultado (la mayor contribución negativa del mes fue de -0.99 puntos). El agregado, -2.49% en un mes en que el oro cayó -11.8% y el mercado de Darwins -2.43%, refleja una cartera que absorbió un shock macro relevante dentro de sus parámetros históricos de riesgo: la caída máxima de la cartera desde su inicio se mantiene en -9.6%.
Comentario descriptivo de hechos pasados; nada de lo anterior constituye proyección de rentabilidad ni recomendación de inversión. Rendimientos de cada estrategia según datos oficiales de Darwinex (normalizados a VaR 6.5% mensual). El rendimiento pasado no es indicativo de resultados futuros.